¿A quién no le gusta la playa? ¡Pues a mí! Sí, sí, ya se, es algo raro, pero no me importa, es mi forma de ser. De todas formas la playa no es el único atractivo que hay en la playa… (¿?)

Mejor se los explico con fotos, que valen más que mil palabras (pero ocupan mil veces mas espacio en el disco):

El viaje empezó bien, salimos a las 12:00am del viernes. 1:30am el carro averiado en Babahoyo. Tres horas de espera hasta que el FBI llegó al rescate. Sí, un bus de la cooperativa de transportes FBI del Ecuador nos rescató de en medio de la nada para continuar con nuestro viaje, para llegar a las 12:00pm del viernes, a dejar maletas y buscar un lugar para desayunar. Luego a la playa.

En la playa uno puede encontrarse con algunas sorpresas. Yo no sé qué es esta cosa, pero igual le tomé foto:

Cosa rara.

Cosa rara.

Luego me puse a jugar con la cámara un poco:

Reflejo.

Esto que ven aquí es una bandeja de trozos de pescado y en el centro la típica salsa. Ese fue nuestro almuerzo atrasado:

Pescado con salsa.

Pescado con salsa.

Luego a descansar para farrear un poco en la noche. Con “un poco” me refiero a hasta las 3am del sábado en las cabañas de la playa. 44 horas sin dormir (el bus no es nada cómodo para el sueño). A la mañana siguiente más playa, en esta foto estábamos caminando sobre el agua muy al estilo Jesús.

Caminando sobre el agua.

Caminando sobre el agua.

Está bien, no caminamos sobre el agua, pero es una buena vista, a que sí.

Aunque no todo es color de rosa. En cualquier lado uno puede encontrarse con los seres más odiados:

A nadie le agrada esa sonrisa.

A nadie le agrada esa sonrisa.

Sí, es el mismo smilie, la misma carita esa que tú usas en el messenger, sólo que de otro color, recuerden que estamos en Esmeraldas. No es de extrañar que se haya hecho para estrujarla en momentos de estrés.

Ah y claro, no podía faltar esto de plasmar tu nombre en algún lugar, aunque sea me llevo un buen recuerdo que mi otra billetera estaba digamos hecha pedazos…

Nombres plasmados.

El almuerzo muy substancioso:

Almuerzo substancioso.

Almuerzo substancioso.

Sí, el almuerzo muy substancioso que comieron las personas que estuvieron antes en la mesa en la que nos íbamos a sentar.

Luego monstruos acuáticos surgieron de la nada. Pero eran inofensivos así que jugamos con ellos un rato:

Dan miedo ¿verdad?

Dan miedo ¿verdad?

Por su puesto no podría haber faltado la marca en la arena:

The laughing beach man.

The laughing beach man.

Le doy un premio al que me diga qué figura es.

Pero esto sí fue lo mejor:

Camarones apanados.

Camarones apanados.

Unos buenos camarones apanados para terminar el viaje… jejeje.

Bueno no puedo subir todas las fotos que tomé (son 287 sin contar las mal tomadas). Es sólo una pequeña parte de lo que fue el viaje, que sobretodo me ha ayudado a despejarme un poco y pensar en diferentes cosas, no las de siempre, ya saben…